Itinerario en contra

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Ha decidido servidor, por una vez y sin que sirva de precedente, no comentar desgracias. Al contrario, alentado por la experiencia (se entiende ajena) de que no todas las crisis (ni aún las de la cultura, mal que le pese a Vargas Llosa) devienen necesariamente en catástrofe, y por el reciente hallazgo de un nuevo calendario maya (uno más antiguo) que desmiente estrepitosamente a quienes vieron en la estela de piedra conocida como Monumento 6 del Tortuguero una profecía del fin del mundo inminente, que amargará la vida a un montón de mendaces enflautadores a punto de sacar libro, servidor se propone, hoy, acrisolarse hasta el optimismo.

— ¿Y bien?
— Espera, estoy pensando.
— …
— …

Una buena noticia es que ya existe un servicio que permite a cualquiera borrar sus huellas en Internet, Netclean4. Si hemos de creer las últimas teorías científicas (esas que aseguran que el universo es digital) se trata de una noticia tan buena para los entropistas (si los hubiere) como para los defensores de la eutanasia de pago (que los habrá).

— No cuela.

Otra es que para encontrar un estilo que mezcle el low cost con un toque chic no hace falta gastar mucho dinero. Prácticamenete cualquiera puede conjuntar un animal print con un estampado étnico o vintage, y acampar en Sol sin sentirse fuera de lugar.

— Tampoco cuela.

El presidente del gobierno, don Mariano Rajoy, que ha dejado de decir una cosa y a continuación hacer la contraria para empezar a decir una cosa «mientras» hace la contraria, se ha propuesto ahora (o eso se rumorea) aprender de don José Ignacio Goirigolzarri, nuevo director de Bankia, a informar sobre sus intenciones de tal manera que no se pueda saber nunca si la merma económica que nos suponga lo que hace resulta o no coherente con lo anunciado. La idea se la ha dado el proyecto Bazar, de la Fundación Garum (presidida por el susodicho), que «combina las funcionalidades clásicas de un marketplace b2b con una capa social que permite la interacción de los usuarios-empresa más allá de la mera transacción monetaria».

— …

Como su gato parece precisamente hoy haberse instalado en el escepticismo más radical, servidor quema su mejor baza:

— Escucha Pangur: «Un grupo de escritores crean una red social literaria para relacionarse con sus lectores».
— ¿Está Ruiz Zafón? Soy hincha de Ruiz Zafón.
— Y yo le tengo hincha, ya ves. Pero es lo mismo, no está.
— ¿Y tú?
— Tampoco. ¡Pero es una red social! Van a contarle sus cosas a los usuarios: «hoy he desayunado lo de siempre», dirá, a lo mejor, Vila-Matas y Carmen Posadas responderá, por ejemplo, «pues yo nada, ja, ja, ja». Incluso aseguran que…

— No te canses más Suñén, para eso se podían haber apuntado al proyecto Bazar. Además: eso no son buenas noticias.

Definitivamente las buenas noticias o no se entienden o son irrelevantes, de modo que, dando por fracasado su experimento, servidor adoptará en lo sucesivo su habitual tono agrio y descuajante y dedicará el resto de la jornada a esperar que, finalizada ésta, la policía haya aprendido algo de su entrenamiento previo con los forofos del fútbol y no haya maltratado en exceso a los indignados; a eso y a proseguir con su relectura de Itinerario en contra, de Juan Jiménez, un poeta canario y verdadero cuya voz seca, clara, valiente y dignísima le despeja mucho a un servidor.

Por un pelo, se dice. Por un pelo
la luz no fue la luz.

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