Rasca y gana

No pasé de la página seis. Y no es que desmereciese, al contrario, el libro se ceñía a lo deseado y con cierta naturalidad a mis deseos y su rareza no se alejaba de la que la premeditación le había dictado noche tras noche y corrección tras corrección. Tampoco su significado contradecía las expectativas de mi intención y parecía dispuesto a responder con eficacia a las intuiciones que me habían movido a comenzar su redacción hace ya ¿cuatro años? [Seguir leyendo en Patreon]

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